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lunes, 7 de diciembre de 2015

Por una cabeza




Racing clasificó a la Copa Libertadores 2016 tras ganar la serie ante Independiente. Si bien en la vuelta, la Academia no tuvo un buen partido en el Cilindro y perdió por 2 a 1, el 2 a 0 de la ida lo deposita en el máximo torneo del continente. Luciano Lollo convirtió su quinto gol en el equipo de Diego Cocca.

El técnico de Racing no quiso arriesgar y por eso no ubicó de titular al paraguayo Óscar Romero. Los once fueron: Sebastián Saja; Iván Pillud, Luciano Lollo, Nicolás Sánchez, Leandro Grimi; Francisco Cerro, Luciano Aued, Washington Camacho, Marcos Acuña; Gustavo Bou y Diego Milito.




El partido comenzó favorable para la visita. Poco tardó en adueñarse del mediocampo y generar las primeras situaciones de peligro. Con Lucero como fundamento principal de ataque, el Rojo llegaba por el lado derecho de la defensa de la Academia. Los desbordes y centros al primer palo fueron una constante en el primer tiempo.

En esos 45 minutos iniciales fue Saja la figura trascendental del conjunto local. Una y otra vez le ahogó el grito de gol a Independiente. Por el lado de Racing, apenas una llegada desde los pies de Bou. La Pantera, de buen partido, aguantó la marca en un contragolpe que terminó con un remate que Rodríguez tapó con dudas.




En el entretiempo se vivió un hecho bochornoso en el sector de prensa de Racing. Los dirigentes, familiares e hinchas de Independiente ubicados al lado de los periodistas y a metros de los plateístas académicos, olvidaron que, por cordialidad, deben observar el encuentro sin intervenir con gritos, gestos y cánticos a tono de gastada.

Primero se acercaron algunos hinchas de la Academia para exigir que sean respetuosos y no inciten a la violencia. El público de la visita hizo oídos sordos y sobre el final del primer tiempo se pusieron a gritar desenfrenados de cara a la gente de Racing. Pronto llegó el refuerzo policial que formó un cordón entre cada sector. Y se avecinó lo peor.

Con una facilidad llamativa, aproximadamente 20 barras de Racing accedieron a la platea de prensa y comenzaron a agredir a la gente de Independiente. Volaban pupitres, televisores y soportes por todos lados. La policía que intentaba atajar los proyectiles con sus escudos no tuvo mejor idea que la de reprimir con gas pimienta en un lugar en el que se mezclaban barras y periodistas.

El afán inútil de parte de algunos medios partidarios para que esas personas no rompieran su propio estadio derivó en que el gas también les llegara a ellos. Cuando esos barras lograron el objetivo de echar al público de Independiente, se fueron sin ningún impedimento por el mismo lugar por el que habían ingresado. Incrédulos, los presentes, no entendían la libertad que tenían esos delincuentes para cometer un acto de violencia e irse con una tranquilidad pasmosa ante la mirada de la policía.




Mientras Prensa se acomodaba de nuevo en sus lugares, comenzó el segundo tiempo. Sí, se jugaba un partido de fútbol. Restaban 45 minutos para deliberar quien clasificaba a la Libertadores y quien se quedaba con el premio consuelo de la Sudamericana en esta nueva edición del clásico de Avellaneda.

La primera la tuvo Lucero, que ensayó un taco que Saja controló sin problemas. En Racing, poco y nada. Sólo Bou y Acuña daban la cara y estaban a la altura del acontecimiento. Se vio un equipo nervioso, desordenado, sin ideas concisas y con un mediocampo inexistente. El primer cambio fue el de Ricardo Noir por Camacho. El ex Defensa y Justicia se lo vio desorientado, sin posición fija y con un desgaste excesivo por correr mal la cancha.




Poco del ídolo Milito que a los 18 dejó la cancha y en su lugar ingresó Carlos Núñez. El uruguayo tampoco tuvo un buen día y no inquietó en el tiempo que le tocó estar. En un tiro libre al borde del área grande, el Cebolla Rodríguez puso el 1 a 0 en favor de los visitantes. Complicidad de Saja, la barrera y mérito del uruguayo.

Tres minutos después llegó el gol del desahogo. Tras un córner de Acuña, Lollo se elevó, metió el testazo y la clavó al ángulo. Era el 1 a 1 y delirio en el Cilindro. El quinto gol del cordobés en Racing. Antes, sus goles siempre le habían dado victorias a la Academia. No sería ésta la oportunidad. Es, además, la segunda vez que le convierte a Independiente. La primera fue cuando defendía la camiseta de Belgrano.




Independiente se descontroló y sufrió las expulsiones de Méndez y Ortíz. La del ex Canalla discutida, aunque muy similar a la Acuña en el Libertadores de América por torneo local. La situación se revertía con los mismos protagonistas. La del ex Arsenal es inapelable. Inexplicable hombrazo en la cara de Aued. A la siguiente jugada, Pisano le revoleó un manotazo en la cara a Grimi pero Loustau se apiadó y no le sacó la roja.

De manera insólita, Racing con dos hombres de más se relajó y casi lo paga caro. Ya con el ingreso de Romero por Acuña, el mediocampo siguió sin estar sólido y era lugar de tránsito en un momento del partido que exigía tener la pelota. Cada ataque de la Academia tenía sensación de gol. Pero el grito llegó del otro lado. Lucero recibió absurdamente solo en el área, remató y su débil tiro venció a la endeble resistencia de Saja. Con el reloj en 45´, el partido se ponía 1-2.

La última paralizó al público. Nuevamente un jugador de Independiente quedó sin defensores alrededor. Cuesta, que buscaba la heroica, remató con su pierna menos hábil y la pelota se fue a centímetros del ángulo derecho del arco de Racing.




No había tiempo para más. Respiraba la gente de la Academia. Por segunda vez en la historia se clasifica en años consecutivos a la Copa Libertadores. Broche de oro a la gran campaña en el último año y medio. Partido final de Diego Cocca como técnico de Racing y, tal vez, de algunos referentes como Bou y Lollo. Será el momento de decisión para el actual máximo ídolo de la institución Diego Milito, de sentenciar su continuidad o su retiro.


Gran presente del club que gracias a este equipo hizo del Cilindro una fortaleza, se acostumbró a ganar y clasificó, por octava vez en la historia al ansiado trofeo continental. Milito y Cocca fueron grandes exponentes de este crecimiento. Racing tuvo un año a la altura de los mejores de Sudamérica y ahora va por la Libertadores.




Nota: Martín Jiménez Guerra (@MGJG23)
Fotos: Racing Club Oficial

domingo, 1 de noviembre de 2015

Gracias totales




La noche para Racing estuvo plagada de emociones. La posible despedida de Diego Cocca del Cilindro, la vuelta de Carlos Núñez tras 201 días de ausencia, el debut de uno de los mayores proyectos de inferiores como Lautaro Martínez y, por sobretodo, el pedido de la hinchada para que el capitán, ídolo y emblema de la Academia, Diego Milito, continúe su carrera al menos seis meses más. En lo anécdotario quedará la goleada por 3 a 0 ante un débil rival como Crucero del Norte. El Príncipe marcó en dos oportunidades mientras que Leandro Grimi anotó su tercer gol en el club.

¿Se puede ser de Racing y no sentir como siente el hincha de Racing? El amor, la gratitud y la fidelidad que tiene el público con el club, jugadores y técnicos que le devuelven lo mismo desde un trabajo serio. Un ida y vuelta que pocos logran conseguir. Hoy Racing da orgullo por los logros deportivos. Por mantenerse entre los primeros en todos los torneos. Por ser protagonista. Por ser la envidia de otros equipos. La pasión del hincha está intacta, pero ya nadie habla de Racing sólo por su hinchada. Es un complemento hermoso. Pero no ocupa el lugar que poseía hace unos años atrás.




La noche de ayer era especial. El posible retiro de Milito envolvía al Cilindro en un ambiente de agradecimiento y pedido de continuidad. Se nos notaba el amor en todos nuestros gestos. En cada mirada. En cada grito. En cada aliento. El Príncipe tuvo su devolución. No sólo por convertir dos goles sino por mostrar un nivel que ilusiona al hincha con una hipotética prolongación de su contrato. Esos gritos lo ubican a Diego entre los máximos 25 goleadores de la historia del club con 55 tantos. En conferencia de prensa y en respuesta a El Método Racing, Milito señaló: "Es un orgullo. Un honor gigante ser parte de la historia de Racing. No tiene precio".

Pero no sólo era la noche del Príncipe. Había otro ícono del Racing Positivo que también merecía su ovación. Diego Cocca, en el que posiblemente sea su último partido en el Cilindro, fue aclamado por la hinchada. El "que de la mano de Diego Cocca, toda la vuelta vamos a dar" tronaba en todos los rincones de Avellaneda. Merecido reconocimiento al técnico que desde su llegaba a Racing no paró de cosechar buenos resultados y batir récords. El entrenador más efectivo de la historia luego le diría al Método Racing que los números son importantes pero lo que más se lleva es este último aplauso. "Sé que estoy en el corazón del hincha y ellos en el mío. Es imborrable. Me llena de orgullo", sintetizó.





Otro lindo momento en la fresca noche en el sur de Buenos Aires fue cuando ingresó Carlos Núñez. El delantero no jugaba hacía 201 días. Su último partido había sido ante Huracán en donde con los ligamentos rotos le había convertido un gol al equipo de Parque Patricios. Con su ingreso, el hincha ya diagramaba en su cabeza el Racing de 2016. Equipo en el que Núñez tal vez sea pieza importante junto a Óscar Romero.

Hubo tiempo para más emociones. A falta de 12 minutos Diego Cocca se dio el gusto de hacer debutar a otro juvenil. El tercero en su gestión -Brian Mansilla y Facundo Castro-. En esta oportunidad le tocó entrar al bahiense Lautaro Martínez que desde su llegada al club el año pasado convirtió el impresionante número de 41 goles en 52 partidos en las inferiores y Reserva. El pibe reemplazó a Milito. El ícono del club le dejaba su lugar a uno de los mejores de la cantera académica. El presente y futuro de Racing reunidos en una imagen imborrable.





El final del partido acrecentó la emoción. Eran los últimos segundos para demostrarle a estos dos personajes enormes en la historia de Racing el amor que el hincha les tiene. Gracias por devolverle al club el lugar que no tendría que haber dejado nunca. Por hacer que el Cilindro sea una cancha dificíl para todos los rivales. Por restituirle la confianza a la gente. Gracias Milito. Gracias Cocca. Gracias Racing. Gracias totales.




Nota: Martín Jiménez Guerra (@MGJG23)
Fotos: Racing Oficial.

sábado, 24 de octubre de 2015

Pa´los Canallas



Racing no pudo contra Rosario Central en semifinales de Copa Argentina y cayó por 1 a 0 con gol de Marco Ruben. El equipo de Diego Cocca que no contó con la presencia de Gustavo Bou careció de profundidad en ataque y de un poco de fortuna. El palo, en dos oportunidades, le ahogó el grito a la Academia. Fin al sueño de campeonar. Los de Avellaneda, de muy buen 2015, quedaron en la puerta de los tres torneos que disputaron.

Cocca propusó un cuestionado triple 5 y optó por dejar en el banco a Diego Milito y Oscar Romero con la clara intención de cortar los circuitos del mediocampo Canalla y atacar por los costados. Formó un 4-1-4-1 con Sebastián Saja; Iván Pillud, Luciano Lollo, Nicolás Sánchez, Leandro Grimi; Ezequiel Videla; Ricardo Noir, Francisco Cerro, Luciano Aued, Marcos Acuña; Mariano Pavone.




En los minutos iniciales en el Padre Martearena de Salta, los equipos estuvieron imprecisos y se prestaban la pelota. Pero Racing no tardó demasiado en imponerse y se hizo dueño de la posesión. Cuando mejor jugaba lo tuvo Rosario Central de contra. Giovani Lo Celso se escapó por el medio y le dio un pase gol a Marcelo Larrondo. El lungo delantero se la llevó de casualidad y a los tumbos dejó en el camino a Lollo y Saja. Su tibia definición y el esfuerzo de Cerro malograron la apertura en el marcador. En la réplica lo tuvo Racing. Acuña se hizo cargo de un tiro libre desde la izquierda que Sánchez cabeceó y el palo le negó el primero al equipo de Cocca.

Sobre el final de los primeros 45 minutos, Central abriría el marcador. Desde un tiro libre en mitad de cancha en la que Coudet manda a cabecear a los defensores, Nery Domínguez la toca en corto para desacomodar las marcas. Luego de un par de pases en el medio que la Academia no presionó, la pelota le llega a Lo Celso casi en el córner izquierdo mano a mano contra Videla. El juvenil lo dejó pintado al alma del campeón 2014 y tiró el centro a la cabeza de Ruben, que sin marca en el área chica anotó el primero para los Canallas.




Mucho premio para el equipo de Chacho Coudet que hasta ese momento perdía la pulseada táctica y nadie recordaba el triple 5, que funcionó como se preveía, ni la inactividad de Videla, de buen primer tiempo. Racing se iba abajo en el marcador aun cuando mejor jugó. Vale destacar que en el fútbol hay dos funciones: defender y atacar. La Academia logró hacer muy bien lo primero. Rompió el circuito de juego de un equipo que suele jugar mucho mejor de lo que lo hizo ayer. Y eso es mérito de Racing. 

En el debe quedó la ofensiva. Noir no tuvo su mejor noche y demostró sus limitaciones cuando juega sin espacios. Acuña, por su parte, sufrió un golpe en su rodilla pero tuvo una buena etapa inicial. Pavone, en soledad, poco pudo hacer frente a Donatti y Pinola. Pillud tuvo una buena incursión en el ataque que desperdició Noir y no mucho más. Ni Grimi ni los volantes tuvieron vocación ofensiva. Sólo Aued que probó desde afuera en un par de ocasiones pero no generaron peligro. Racing, que tuvo un buen primer tiempo en la faceta defensiva careció de profundidad en el ataque.




En el segundo tiempo, el partido comenzó como en el primero: impreciso. Lo tuvo Racing a los 13´ luego de un tiro libre que rebota en un defensor y le queda a Acuña que de volea mete el busca pie que Lollo no puede conectar y Manuel García logra tapar. Pronto Diego Cocca entendió que ya el triple 5 no le servía y mandó a la cancha a Milito y Romero en lugar de Videla y Acuña. La Academia pasó a formar en ataque con Cerro, Aued, Romero, Milito detrás de los delanteros Noir y Pavone.

Ruben tuvo el segundo tras pase de Fernández pero el goleador la quiso picar y se la dejó en las manos a Saja. En la siguiente, Pillud tomó un rebote desde afuera, pateó, la pelota le quedó a Sánchez en el borde del área, la empaló y Grimi, de tijera no pudo convertir. Otra buena respuesta del arquero García que ya era figura del partido. El encuentro era vibrante y de ida y vuelta. Racing proponía y Central aprovechaba los contragolpes.




A los 26´ cuando Racing apretaba a Central en su campo con más amor propio que juego y buscaba el ansiado empate con empuje y actitud, Sánchez se hizo expulsar de manera infantil. Una vez más, el equipo de Cocca debía afrontar un partido decisivo con un jugador menos. Innecesaria patada en el mejor momento de la Academia en el partido. Es la décimo segunda expulsión en la era Cocca. 

A pesar de la roja en contra fue Racing el que continuó con su protagonismo. Luego de una buena jugada entre Pillud, Milito y Pavone, el centro bombeado le quedó a Noir que ensayó una pirueta que se fue lejos. Muy pobre lo del ex Banfield en el partido. Tibio, irresoluto, carente de ideas.

El último cambio para los de Avellaneda fue Washington Camacho por Cerro. Arriesgado, pero ya no había tiempo para especulaciones. Racing quedó parado con Lollo, Grimi; Pillud, Aued, Camacho; Romero, Noir; Milito y Pavone. Pillud y Camacho por las bandas y Romero y Noir, sueltos por derecha e izquierda.




Un minuto después el rebote de un tiro libre le quedó a Milito en el vértice derecho del área Canalla. El Príncipe sacó un misil que se estrelló en el segundo palo de García, la pelota le quedó a Aued que sacó un tiro desde 25 metros que se fue cerca. Racing no ligaba. Los palos le jugaban una mala pasada a la Academia.

A 7 del final, Lo Celso recibió la segunda amarilla de Federico Beligoy, de pésima labor, y Central se quedaba con 10. La tarea del árbitro fue paupérrima. Tuvo fallos que lo marcaron para el resto del partido y terminó por cobrar infracciones invisibles para compensar. Cabe destacar que sus errores fueron parejos para ambos equipos. Amonestó a Musto en una patada a Camacho que era más colorada que amarilla y en la misma jugada se hizo el distraído a la hora de sacarle la segunda tarjeta a Larrondo que bajó al uruguayo y cortó el contragolpe.




Ya con Cervi en cancha, Rosario Central se dedicó a extender la posesión, tenerla y ganar segundos con la pelota en el pie. Lo lograba de a momentos. La última la tuvo Milito. Luego de varios pelotazos al área, uno le quedó al 22 de la Academia que giró, remató pero García contuvo con seguridad. Ya no había tiempo para más y el sueño de campeón se escapaba.

Racing no logró coronar con un título un muy buen 2015. La gran campaña de la Academia merecía más pero no se pudo conseguir. Lo meritorio es haber logrado mantenerse en el lote de los primeros y pelear todos los torneos disputados luego de haberse consagrado campeones en 2014. Restan dos partidos por torneo local y el objetivo es clasificarse a la próxima edición de la Libertadores. 

Y acostumbrar al club a jugarla todos los años. Este plantel logró esa costumbre. Este cuerpo técnico habituó al hincha a ir al Cilindro y sentir que a los rivales se les hace muy difícil conseguir puntos. No es conformismo. Es agradecimiento a estos jugadores que familiarizaron a Racing con ganar. Que enseñaron a la gente a pensar distinto. A creer que se puede. Y se pudo. Racing fue campeón. Racing peleó Libertadores, Torneo Local y Copa Argentina hasta las últimas instancias. Racing volvió a ser lo que nunca debió dejar de ser. Acompañemos este proyecto. Seamos de Racing siempre.





Nota: Martín Jiménez Guerra (@MGJG23)
Fotos: Racing Club Oficial.
  

jueves, 1 de octubre de 2015

El Campeón da pelea


El Campeón pisó fuerte en la Paternal y no se baja de la lucha del torneo.


Racing derrotó 2-1 a Godoy Cruz en el Estadio Diego Armando Maradona con goles de Diego Milito (en Mendoza) y Mariano Pavone. Mientras que para el local había descontado Juan Garro. De esta forma los dirigidos por Diego Cocca alcanzaron la línea de 49 puntos y se ubican en la cuarta posición, a 9 puntos de Boca con 12 en juego.

Parece lejano aquel 30 de Agosto cuando se inició el partido. El árbitro Germán Delfino se vio obligado a suspenderlo a los 25 minutos del primer tiempo por incidentes provocados por los hinchas del "Tomba" en su tribuna. Racing ganaba 1-0 en Mendoza con gol de Diego Alberto Milito, de penal. No hubo sanciones para el club mendocino y se decidió reanudar el partido en La Paternal, con dos tiempos de 33 y 32 minutos respectivamente.




Iban apenas 2 minutos de juego cuando Marcos Acuña robó una pelota en el área de Godoy Cruz, aceleró y definió con el arquero encima, en el rebote apareció Mariano Pavone, para empujarla a la red y estirar la diferencia para La Academia. El Tanque llegó a 3 tantos en su cuenta personal con esta camiseta, ya lleva 8 en el torneo. La sumatoria de todos sus minutos en cancha da una suma cercana a los 5 juegos, por lo que tiene un promedio de gol de 0,6 por partido.

Los de Avellaneda, cómodos con el resultado, parados con dos líneas de cuatro bien definidas y dos delanteros de raza, optaron por replegarse en el campo y ceder la iniciativa. Así poder salir de contragolpe y aprovechar los espacios que otorgaba la defensa rival. El conjunto de Oldrá, también se plantó con dos líneas de cuatro bien marcadas y dos delanteros. Liderados en el ataque por Fabrizio Angileri, que se encontraba abierto en la derecha, generó varias oportunidades de gol que fueron controladas por Sebastián Saja. Al minuto 24, el Tomba descontó mediante un centro desde la derecha y posterior cabezazo de Juan Garro.

Gustavo Bou pudo haber marcado antes del descanso, pero su definición, por encima de Rodrigo Rey, se fue arriba del travesaño.




En la segunda parte Godoy Cruz intentó aprovechar el envión que le produjo el gol y se adelantó para ir en busca del empate. Ordenado y decidido a no regalar espacios, Racing se agazapó y trató de no perder intensidad. El entrenador, Diego Cocca, vio que el conjunto mendocino se venía cada vez más y decidió mover el banco: primero, Washington Camacho reemplazó a Oscar Romero; y después Francisco Cerro ocupó el lugar de Bou. El Tomba no cesaba, seguía atacando y buscaba el gol de la igualdad y tuvó la última del encuentro. Luis Vila quedo mano a mano con Sebastián Saja que, a puro reflejos, atajó la pelota y ahogó el grito rival. A falta de dos minutos, Ricardo Noir sustituyó a Pavone, extenuado y de gran partido. Pero no hubo tiempo para más. Se sufrió más de la cuenta y, al final, Racing se quedó con la victoria por 2 a 1.




Había que ganar, era necesario cortar una racha negativa de dos derrotas consecutivas en condición de visitante (Independiente y San Lorenzo). Y así fue. No se jugó bien pero los 3 puntos van para Avellaneda y ya se piensa en el próximo rival: Banfield, el lunes a las 21.10.

Nota: Mariano Ramírez (@MarianoAgus7)
Fotos: Racing Club Oficial.

miércoles, 22 de julio de 2015

La era Cocca

     Diego Cocca llegó a Racing el 10 de junio del 2014 luego de ascender a Defensa y Justicia por primera vez a la máxima categoría del fútbol argentino. La Academia, por su parte, venía de hacer la peor campaña de su extensa historia con un registro de 21 derrotas, 8 victorias y 9 empates. Tarea difícil para el ex River revertir esa situación ya que asumía el cargo con un plantel diezmado y golpeado en lo anímico. Poco tardó en marcar su impronta junto al emblema de Diego Milito y el cambio de paradigma del Racing Positivo.

     El debut de Cocca fue por Copa Argentina en el triunfo por 1 a 0 con gol de Marcos Acuña contra San Martín de San Juan. En ese encuentro el técnico paró un 4-4-2 y formó con Sebastián Saja; Iván Pillud, Luciano Lollo, Nicolás Sánchez, Leandro Grimi; Gastón Díaz, Francisco Cerro, Luciano Aued, Marcos Acuña; Gabriel Hauche y Diego Milito. Racing tuvo la posesión en un 57% y realizó 6 tiros al arco y su rival apenas 1.




     En el primer partido por torneo local ante su ex equipo, el técnico intentó plasmar en el campo el juego lo que desplegó en el club de Florencio Varela. La idea era ser vertical, con los mediocampistas externos más de control que de despliegue. Con la posesión de la pelota como punto fuerte -logró un 58%-. Y con la velocidad de Gabriel Hauche como condimento picante del ataque y la inteligencia de Milito para resolver con claridad las jugadas. Fue victoria para los de Avellaneda por 3 a 1 con dos goles del Demonio y uno del Príncipe.

     Con el correr de los partidos y ya con la presencia de algunos jugadores como Ezequiel Videla y Gustavo Bou, que llegaron con el campeonato comenzado, Racing empezaba a encontrar un funcionamiento acorde a lo que Cocca pedía. El traspié ante Tigre por 4 a 0 en la que fue la mayor goleada sufrida en el período, le dio una oportunidad en la formación titular a Yonhatan Cabral en lugar de Nicolás Sánchez. Y la lesión de Milito en el clásico fue la chance para Bou de ganarse el puesto.




      Luego de un momento de turbulencias generado por las derrotas ante Independiente y Lanús por el campeonato y contra Argentinos en Copa Argentina sobrevino un cimbronazo que modificó la actitud del equipo y logró revertir la situación con creces. El punto de inflexión fue el partido contra Boca en lo que fue victoria para la Academia por 2 a 1 y en donde se produjo la explosión de la Pantera Bou que marcó ambos goles.

     Las goleadas ante Belgrano y Estudiantes por 4 a 1 y 4 a 0 respectivamente, mostraron a un equipo punzante, intenso y eficaz. Las constantes lesiones no le permitían al técnico repetir las formaciones pero la base siempre fue la misma con Saja en el arco, Díaz en el lateral derecho -Pillud estaba lesionado-, Grimi en el izquierdo y Lollo y Cabral como centrales. En el medio alternaban el puesto de mediocampista derecho e izquierdo Centurión y Acuña, y el doble cinco se afianzaba con Videla y Aued. Arriba ya era marca registrada de Cocca la delantera Milito y Bou.

     Desde la fecha 11 hasta la última que lo consagraría campeón Racing se mantuvo invicto con 8 victorias y 1 empate, con 15 goles a favor y sólo 1 en contra. Además logró tener el arco en cero en 8 oportunidades. La Academia encontró una solidez defensiva y una efectividad en ataque que lo llevarían a lo más alto del fútbol argentino. Pero por sobre todo el cambio de ese equipo timorato a este confiable y seguro fue mental. Se acabaron los murmullos. La confianza que generan estos jugadores es retribuida con una hinchada más paciente y menos irascible.




     El 2015 es un año en donde Racing, Cocca, Bou y Milito debían confirmar este nivel y demostrar al ambiente del fútbol que el campeonato no fue un oasis en el desierto como aquel del 2001 sino que fue producto de un proyecto serio que se sostiene no sólo con resultados positivos sino que va acompañado de un buen andar en el juego y en lo institucional. Lejos quedó el tiempo en que los aficionados no sabían con qué se encontrarían cuando los jugadores salieran a la cancha. Racing sabe a lo que juega y lo hace muy bien.

     En el primer semestre la Academia cosechó 14 partidos ganados, 8 empatados y sólo 4 perdidos en 26 juegos con 40 goles a favor y 18 en contra. Bou marcó 13 tantos en 20 encuentros y Milito 7 en 15. Racing llegó a cuartos de final de Copa Libertadores en donde ganó 5 partidos, empató 2 y perdió 3 y tuvo en la Pantera al máximo goleador de la Copa con 8 conquistas. Por Torneo Local tuvo la valla menos vencida con 8 goles en contra y mantuvo un invicto de 14 partidos -8 ganados y 6 empatados-. Los jugadores que más partidos disputaron fueron Saja con 24 presencias; Pillud, Bou y Acuña con 20 y Grimi, Videla y Cabral con 19.  




      La derrota ante Newell´s por 3 a 0 luego del receso significó el fin de una racha positiva. Racing no perdía por Torneo Local desde el 12 de febrero de este año cuando fue derrotado por 1 a 0 por Rosario Central. Cinco meses pasaron para que el conjunto de Cocca conociera un revés. Y fueron once meses los que los detractores tuvieron que esperar para verlo caer en condición de visitante ya que la última vez había sido el 31 de agosto del 2014 ante Independiente por 2 a 1.

     Diego Cocca es el técnico con mejor registro en la historia de Racing. Su porcentaje de puntos obtenidos es del 65,99% -97 de 147 en juego-. Además ganó 4 de los 6 clásicos que disputó -sin contar las victorias en el Torneo de Verano ante Independiente y Boca-, empató otro y perdió apenas uno. Tiene el respaldo de las estadísticas e incrementa el fenómeno partido a partido. Es el técnico más ganador de esta época. Los números hablan por sí solos. 
  



Los números de Diego Cocca al frente de Racing Club de Avellaneda:

- 49 partidos: 29G 10E 10P
- Local: 17G 2E 4P
- Visitante: 10G 8E 5P
- Neutral (Copa Argentina): 2G 0E 1P



Nota: Martín Jiménez Guerra (@MGJG23)
Fotos: Clarín, Infobae y Canchallena.
Fuentes: Estadísticas Racing y Fútbol para Todos.